Bienvenidos. En esta ocasión les traemos una joya que se consideraba perdida. Pero primero, el contexto: finales de los 40’s, el boom de los tebeos. Había una tienda de cómics en cada esquina, en cada comercio y en cada prostíbulo. Era la era dorada del género.
Esto atrajo miles de editoriales que obviamente querían su parte del pastel, pero alguien se sentó en el pastel. Un psicólogo, más desocupado que payaso de fiesta en cuarentena, realizo ciertos “estudios” y descubrió algo alarmante, los cómics volvían gay a la gente y en los 50’s no había nada peor que ser gay, así que el gobierno saco un código tan estricto que acabo con el mercado.
Frente a esto, ciertas editoriales comienzan a hacer algo nunca antes visto: Decidieron hacer un pacto con antiguos monjes tibetanos, que vivían en miami, para que tradujeran sus comics al español y venderlos en Latinoamérica. Los monjes, a través de su poder místico, tradujeron los cómics. Estos fueron almacenados en el barco “Los Pechos de Liefeld” y zarparon en una noche sin luna., pero algo inesperado sucedió. Un huracán provoco que el barco golpeara un iceberg, el caribe de los 50’s era muy distinto, y el barco se hundió.
A pesar de todo ciertos comics sobrevivieron al naufragio y a través de las corrientes marítimas se esparcieron por todo el mundo, volviéndose objetos de colección y leyenda. El conde Hector Bon Dun, un gran caza fortunas y cuyo nombre me parece familiar, se ha puesto en contacto con nosotros para que lo ayudemos a dar conocer estos comics al mundo. Nos indico que ha encontrado varios y nos suministrara sus scans, y dado que es gratis aceptamos.
En esta ocasión nos mandó el mítico Prison Break Begins, un comic que consiguió en un pequeño pueblo de Marruecos, de parte de un agente de la KGB que le solicito 2 lingotes de oro, 5 zafiros mayas y un álbum Panini de la copa América del ’89.
Seguiremos en contacto con el Conde Bon Dun para traerles a ustedes mas comics, por ahora disfruten.
Esto atrajo miles de editoriales que obviamente querían su parte del pastel, pero alguien se sentó en el pastel. Un psicólogo, más desocupado que payaso de fiesta en cuarentena, realizo ciertos “estudios” y descubrió algo alarmante, los cómics volvían gay a la gente y en los 50’s no había nada peor que ser gay, así que el gobierno saco un código tan estricto que acabo con el mercado.
Frente a esto, ciertas editoriales comienzan a hacer algo nunca antes visto: Decidieron hacer un pacto con antiguos monjes tibetanos, que vivían en miami, para que tradujeran sus comics al español y venderlos en Latinoamérica. Los monjes, a través de su poder místico, tradujeron los cómics. Estos fueron almacenados en el barco “Los Pechos de Liefeld” y zarparon en una noche sin luna., pero algo inesperado sucedió. Un huracán provoco que el barco golpeara un iceberg, el caribe de los 50’s era muy distinto, y el barco se hundió.
A pesar de todo ciertos comics sobrevivieron al naufragio y a través de las corrientes marítimas se esparcieron por todo el mundo, volviéndose objetos de colección y leyenda. El conde Hector Bon Dun, un gran caza fortunas y cuyo nombre me parece familiar, se ha puesto en contacto con nosotros para que lo ayudemos a dar conocer estos comics al mundo. Nos indico que ha encontrado varios y nos suministrara sus scans, y dado que es gratis aceptamos.
En esta ocasión nos mandó el mítico Prison Break Begins, un comic que consiguió en un pequeño pueblo de Marruecos, de parte de un agente de la KGB que le solicito 2 lingotes de oro, 5 zafiros mayas y un álbum Panini de la copa América del ’89.
Seguiremos en contacto con el Conde Bon Dun para traerles a ustedes mas comics, por ahora disfruten.
Dejamos un Link por si quieren descargarlo: El Zelda









